¿Para qué estoy aquí? ¿Es mi vida lo único que importa? ¿Cómo puedo contribuir a acabar con este sistema corrupto, injusto e inviable? En 2017, Jonás, el protagonista de "Graco", se hace estas preguntas en una playa desierta del Río de la Plata. Desde los primeros años del siglo XXI casi todos los ciudadanos de los países desarrollados han perdido la esperanza, pero él todavía es joven y cree en los milagros. Aquella noche, el curso hacia la autodestrucción de la Tierra se detendrá y se hará la luz a través de Internet. Una marea global de razón, sin fronteras ni intermediarios, cambiará las reglas del juego para hacerse con el poder. La democracia y la transparencia pondrán a cada uno en su sitio y los seres humanos comenzarán a decidir su futuro por primera vez en la Historia. La receta para salvar al mundo resultará tan sencilla que a Jonás le sorprende que no se hubiera aplicado diez años antes, cuando los medios para llevarla a cabo ya estaban al alcance de la mano. Este es el argumento de "Graco", una visión optimista sobre la capacidad de los seres humanos de sobreponernos a las situaciones más difíciles.
A quienes ya han leído el texto y creen que el Proyecto Graco puede hacerse realidad, gracias por vuestro ánimo y por pensar así, pero hoy por hoy “Graco” no pretende ser más que lo que es, un texto colgado en Internet, con ilustraciones y GRATIS. Intentar hacer negocio con él, aunque fuese legítimo, sería poco coherente con su contenido. Por supuesto, quienes hemos trabajado en "Graco" estamos abiertos a colaborar en un posible Proyecto Graco, pero que nadie espere órdenes o instrucciones. Todos podemos ser “Graco” y contribuir a construir el proyecto con nuestras habilidades y conocimientos. Para empezar, una buena aportación podría ser la de crear y gestionar un par de blogs de debate paralelos: el de los que piensen que la propuesta de Graco es ya posible y el de los que opinen que sería inviable. Los primeros podrían animarse a diseñar un Proyecto Graco. Y quienes pensaran que la idea es descabellada podrían presentar a discusión otras alternativas más realistas de cambio, sus Recetas para un mundo mejor. También estaría bien traducir “Graco” y su página a otros idiomas para lograr una mayor divulgación, aunque ya tenemos de momento bastante tarea con difundir la idea por toda la Comunidad hispanohablante, ¿no os parece? En todo caso, informáticos, traductores, navegantes de blogs y gente con capacidad organizativa parecen en principio los más útiles para desarrollar en una primera etapa cualquier proyecto solidario para cambiar el mundo mediante Internet.
Tal vez algún día será urgente contactar para intentar un proyecto como el de "Graco". Hasta entonces tenemos la posibilidad de apoyar a las organizaciones que defienden los derechos humanos, la ecología, la justicia social o la construcción de un mundo sin guerras ni pobreza. Y seguir atentos al curso de los acontecimientos. Hoy ya existen iniciativas para forzar a los poderosos gobiernos nacionales de los países ricos a respetar la paz y los derechos humanos utilizando Internet como arma de presión. "Avaaz" es una de ellas (http://www.avaaz.org/es/).
Para cambiar el mundo tenemos que cambiar nosotros mismos, aprender a renunciar al apremiante y estúpido consumismo, a ser más tolerantes y pacíficos, a actuar libremente según nuestras ideas sin miedo ni culpa... Pero también tenemos que organizarnos. Nuestro comportamiento colectivo es profundamente destructivo e irracional, por lo que debemos reconducirlo entre todos. Si podemos entender e imaginar el dolor y el sufrimiento de quienes no han tenido tanta suerte como nosotros, ¿no deberíamos hacer algo por remediarlo? Y si lo hiciéramos, ¿no estaríamos ayudándonos a nosotros mismos como parte inseparable de la humanidad?
Gracias a todos los lectores y especialmente a quienes han colaborado para que este pequeño proyecto fuera posible. Ha sido un lujo contar con la ayuda de una experta que ha leído y supervisado miles de textos, como Carolina, y de un gigante escritor como Pedro. Gracias también a todos los que apoyaron la idea desde que supieron de ella, María José, Jorge, Angie, Ana, Hilary, Juan T, Victoria, Javier, Paco, Lourdes, Juan P, Lucía, Agustín, Fernando, Julián... También gracias a los compañeros de Yoga y a mis maestras Amable, Begoña y Katia. Probablemente sin el poder terapéutico y liberador de sus enseñanzas, “Graco" no habría llegado a nacer. Mención aparte merece Nacho, el autor de las ilustraciones de "Graco". Su tema central, representar la evolución del Proyecto Graco como una sencilla línea Yin que va creciendo a pesar de las dificultades, mostrándonos el poder liberador del aspecto femenino, y la panorámica de nuestra aldea global desde lo alto, donde se vislumbran focos de destrucción, pero también de esperanza, me parecen geniales.
Luis Molina Temboury.
Cualquier sugerencia, crítica o propuesta de colaboración, será muy bien recibida:



















